Él no pudo evitar razonar cada palabra, cada gesto, cada sentimiento. Amaba encontrar la respuesta de todo lo que le rodeaba sin parase a que ésta picara a su puerta.
Ella solo pretendía fluir y dejase llevar y esperar. Adoraba que las verdades vinieran solas y sonreír mientras llegaban.
No hay final más feliz que el de dos personas que siguen sus caminos para encontrar su propia percepción de la felicidad viva.
lo importante es ser feliz y dejar serlo :)
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